sábado, noviembre 28, 2009

Otras formas de "familia"

A vueltas con mis reflexiones sobre el matrimonio, surgidas muchas de ellas a raíz de leer "La luna es una cruel amante", hoy voy a compartir con vosotros mis ideas sobre "la familia". Ese ser entrañable y tradicional que durante tanto tiempo nos ha acompañado y que, por lo visto, está en peligro de extinción. Que pena.

Nuestras formas de familia, formas que yo comparto, son bastante sencillas: un tanto fractales en cuanto hay matrimonios de hijos pero con un acoplamiento más bien ligero conforme los hijos se hacen mayores. Diría que la familia española moderna y la de un futuro cercano será aún más cercana a la familia "europea": un núcleo formado por la pareja sentimental con relaciones fuertes con ascendientes y descendientes pero no una vida en común.

Después de haber estado en Egipto y Jordanía y haber podido charlar sobre la familia convencional de aquellas tierras he confirmado un modelo que en España está desapareciendo en las comunidades menos tradicionales. Allí los edificios se dejaban inacabados a falta de añadir plantas al edificio según los hijos se casaran y necesitaran una nueva planta donde vivir. Ni que decir tiene que los padres asumían el cuidado por parte de los hijos en su ancianidad y que no entendían que estos se fueran muy lejos.

De nuevo el materialismo cultural ofrece una explicación evidente sobre como la familia, una institución cultural "sagrada", se adapta a las condiciones materiales. En este caso la protección social de los mayores por parte del estado o gracias al ahorro propio.

Dicho todo esto me gustaría fantasear con otras posibilidades. Quizá estas otras formas se den en algún lugar pero yo aún no lo conozco. Agradezco referencias. Imaginad una familia que denominaré "agregada". Esta familia estaría compuesta por varias parejas sentimentales que sin embargo compartirían una vida material común: un pool de recursos comunes (casa, coche, internet, dinero...) e incluso, ¿por qué no?, cuidado comunitario de los hijos. Esto está muy alejado de nuestra experiencia vital salvo que nos acordemos de cuando eramos estudiantes y compartíamos piso, y luz y agua e internet..., por motivos económicos y, a veces, había parejas sentimentales involucradas. ¿Sería nuestra vida más rica o más conflictiva en una familia así? Todos los que hemos compartido alojamiento hemos volado hacia la independencia pero quien sabe si en el futuro descubramos nuevas formas de compartir bienes, tareas y responsabilidades que desvinculen la familia de los sentimientos "románticos" y de la relación "biológica". No puedo evitar acordarme de "Belleza robada" o de mi propio proyecto imposible de comprar un pueblo, abandonado eso sí.

2 comments:

  1. Me gusta pensar en la posibilidad de tener una familia agregada, por el hecho de poder compartir sin necesidad de que haya vínculos biológicos ni románticos, además se debería trabajar más aún sobre el tema de una resolución de conflictos bastante más efectiva, habría que trabajar más aún por tener unos criterios de convivencia unificados o al menos que se respeteran formas de convivencia diferente, con todo lo que ello implica, MÁS Y MÁS COMUNICACIÓN....

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  2. Nada, habrá que animarse a probar. Podíamos montar un blog, vender la idea y ayudar a la gente a ponerse en contacto para compartir "tiempo". Las vacaciones siempre han sido un buen ejemplo de este planteamiento de forma temporal, solo habría que continuarlo un poco.

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